Software a medida o programa estándar: cinco preguntas para saber cuál necesita tu negocio

Cinco preguntas para saber si a tu negocio le basta un programa estándar o le compensa algo a medida, y qué hay entre los dos: adaptar lo que ya está hecho.

Tres tarjetas comparan el programa estándar (traje de percha), el software a medida (traje a medida) y adaptar lo ya hecho (el arreglo), con un aviso: lo estándar es lo sensato cuando se juntan tres cosas.

El programa de facturación que te recomendó la gestoría, la agenda del móvil, una hoja de cálculo para el stock: son programas estándar, y para empezar suelen bastar. La pregunta útil llega más tarde. Es en qué momento el programa deja de ajustarse a cómo trabajas.

Pasa como con la ropa. Un traje de percha le sirve a mucha gente y te lo llevas hoy. Uno a medida se ajusta a ti, pero hay que tomar medidas y esperar. Y entre los dos está el arreglo: coger lo que ya está cortado y ajustarlo a tu talla.

Qué es cada cosa

Un programa estándar está hecho para muchos negocios a la vez. Tú te adaptas a su forma de trabajar: sus pantallas, sus campos y sus pasos.

El software a medida se hace para tu negocio. El programa se adapta a cómo trabajas tú.

Cinco preguntas antes de decidir

1. ¿Cuánto trabajo haces fuera del programa?

Mira qué vive al lado del programa. Puede ser una hoja de cálculo que alguien rellena a mano o una libreta con lo que el programa no deja apuntar. O un grupo de mensajes donde se coordina lo que no cabe en ninguna pantalla. Si son varias cosas y alguien les dedica horas cada semana, el programa ya no recoge tu forma de trabajar.

2. ¿Tecleas los mismos datos dos veces?

El pedido entra por la web y se vuelve a escribir en el programa de facturación. La cita se apunta en la agenda y otra vez en la ficha del cliente. Cada dato escrito a mano en dos sitios cuesta tiempo y abre la puerta a un error. A veces se arregla conectando los programas que ya tienes, sin cambiar ninguno.

3. ¿Tu forma de trabajar es lo que te distingue?

Piensa por qué te eligen tus clientes. Si es por cómo das las citas, por cómo presupuestas o por cómo sigues cada encargo, meter ese proceso en los pasos de un programa genérico puede quitarte justo eso. Si haces lo mismo que el resto de tu sector, lo estándar suele bastar.

4. ¿Cuánto va a cambiar tu negocio en los próximos años?

Abrir un segundo local, empezar a vender por internet o sumar un servicio cambia lo que le pides al programa. Antes de elegir, pregunta qué pasa cuando eso ocurra: si se puede ampliar, quién lo amplía y cuánto cuesta.

5. ¿Cuánto cuesta en cinco años, y no el primer mes?

Para comparar, suma todo lo que pagas a lo largo del tiempo. En un programa estándar, la cuota o la licencia, lo que cuesta añadir a una persona más y los módulos que se pagan aparte. Y también las horas de tu equipo en los apaños de la primera pregunta. En lo hecho a medida, suma el desarrollo y también el mantenimiento, porque un programa que nadie actualiza se queda viejo.

Cuándo lo estándar es lo sensato

Cambiar no tiene sentido cuando se juntan tres cosas. Tu forma de trabajar es la de casi todo tu sector, el programa recoge lo que haces sin apaños y lo que pagas cuadra con lo que usas. Pagar un desarrollo para hacer lo mismo que ya hace un programa que funciona es pagar dos veces.

Entre los dos: adaptar lo que ya está hecho

No siempre hay que elegir entre comprarlo hecho y programarlo desde cero. Los procesos que se repiten en un oficio se parecen mucho de un negocio a otro. Un taller recibe coches y tiene que contar cómo va cada reparación. Una clínica da citas y pierde las de los pacientes que faltan sin avisar. Una asesoría persigue los mismos documentos cada trimestre.

Lo que ya está programado para eso se puede adaptar a tu forma de trabajar. Lo que es solo tuyo se programa aparte.

Dónde entramos nosotros

Así trabajamos en Galianet. En vez de venderte un programa genérico, adaptamos a tu forma de trabajar lo que ya tenemos hecho para tu sector. Tenemos soluciones para ocho sectores: hostelería, fontanería, electricistas, tiendas al por menor, asesorías, salud, talleres y academias. Lo que publicamos de cada uno es el punto de partida, y la solución final se diseña contigo.

Las soluciones de sector van dentro de la cuota mensual a partir del plan Profesional. En la solución de tu sector, lo muy específico de tu forma de trabajar lleva un desarrollo aparte, con presupuesto cerrado.

En lo que hemos programado nosotros, los tres planes incluyen el arreglo de errores. También la actualización mensual de frameworks y librerías (las piezas de software sobre las que se programa).

Si quieres saber qué parte de tu trabajo encaja en lo que ya tenemos hecho, cuéntanos cómo trabajas hoy y te decimos qué se puede digitalizar y qué no.

Fuentes

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